En el día de la fecha, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) publicó la Resolución General 5723/2025 buscando modernizar la operatoria del Régimen Especial de Contrato de Trabajo para el Personal de Casas Particulares. De esta manera el artículo 3, que sustituye por completo el viejo artículo 4 de la RG 3693, redefine los medios de pago disponibles para empleadores y trabajadoras domésticas, ampliando las alternativas de pago, abrazando medios modernos y digitales.
La nueva redacción admite un espectro de opciones que se extiende mucho más allá del tradicional pago en efectivo o mediante transferencia bancaria. Desde ahora las obligaciones mensuales podrán abonarse mediante depósito bancario, transferencia electrónica, tarjeta de crédito con posibilidad de débito automático, débito en cuenta vía cajero automático, débito directo en cuenta bancaria gestionado dentro del Registro Especial, plataformas de pago digitales —incluido homebanking, billeteras virtuales y códigos QR— y cualquier otro medio electrónico autorizado por el Banco Central que ARCA implemente en el futuro.
Dado que se trata de un pago de salarios, el organismo aclara que prohíbe los pagos parciales y extiende a todo el sistema un comprobante electrónico accesible desde el propio Registro, asegurando trazabilidad y prueba de cumplimiento
En la práctica, el cambio plantea un escenario de gestión mucho más ágil: quienes ya utilizan plataformas electrónicas podrán unificar el pago de aportes, contribuciones, obra social y ART desde la misma billetera o homebanking que usan a diario. Para las trabajadoras, la multiplicidad de opciones reduce el riesgo de mora y facilita la obtención de comprobantes en tiempo real, un punto crítico para acreditar servicios y acceder a cobertura médica.
ARCA, además, alinea la política con la tendencia nacional hacia los pagos digitales y, de paso, incrementa la calidad de los datos del padrón, porque cada adhesión exige revisar horas trabajadas, condición del empleado y CBU declarada. El resultado debería ser un sistema menos frágil frente a errores de carga y con un nivel de bancarización acorde a los hábitos financieros actuales.